LAS VEGAS gana terreno como destino de la migración cubana en Estados Unidos. Migración. PHOTOS. * LAS VEGAS is gaining ground as a destination for Cuban migration in the United States. Migration. PHOTOS.

LAS VEGAS gana terreno como destino de la migración cubana en Estados Unidos. Migración. PHOTOS.

Nevada figura entre los estados que han ganado atractivo para los naturales de la Isla que buscan establecerse fuera de Florida. El área metropolitana de Las Vegas superaba los 25.000 residentes nacidos en Cuba en 2024, según estimaciones de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense (ACS).


MADRID- LAS VEGAS- Aunque Florida sigue siendo el principal destino de los cubanos que han llegado a EE UU por la frontera con México en los últimos años, muchos migrantes de la Isla eligen cada vez más otros estados, desde Louisville (Kentucky) hasta Odessa (Texas). Entre los nuevos destinos preferidos aparece Las Vegas, donde, según un reportaje publicado este lunes por The Nevada Independent, la comunidad cubana ha crecido con fuerza.



De acuerdo con datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) obtenidos por la agencia Associated Press (AP) y divulgados a mediados de septiembre, unos 539.000 de los 4,5 millones de migrantes liberados en EE UU tras cruzar la frontera con México entre octubre de 2018 y julio de 2025 eran cubanos. Según un análisis de estas cifras hecho por The Nevada Independent, 17.395 de esos cubanos declararon como destino Las Vegas, North Las Vegas o Henderson, en el sur de Nevada.

En total, los cubanos representan el 41% de todos los migrantes que declararon que irían a Nevada en los datos de la CBP. Y en Las Vegas, en particular, más de la mitad de los migrantes llegados eran naturales de la Isla.

Valerie Lacarte, analista del Migration Policy Institute, explicó al medio estadounidense que estas cifras no le sorprenden. Para la experta, han influido en este fenómeno los cambios en la política migratoria de EE UU en los últimos años, en particular el fin en 2017 de la política de “pies secos, pies mojados”, que permitía quedarse a todo cubano que pisara suelo estadounidense. Desde entonces, la puerta de entrada pasó de ser Florida a Centroamérica y México.

Unos 17.395 de esos cubanos declararon como destino Las Vegas, North Las Vegas o Henderson, en el sur de Nevada
Muchos de los recién llegados, añadió, no tienen vínculos con la diáspora de Miami y están más abiertos a buscar oportunidades en otros lugares. Algo parecido ocurre en Houston (Texas), donde pesa también el costo de la vida y la comunidad cubana ha crecido notablemente.



AP señala que los migrantes latinoamericanos buscaron mejores perspectivas laborales y más calidad de vida, a menudo en lugares con pequeñas comunidades ya establecidas de su país. En Louisville (Kentucky), por ejemplo, hay unos 30.000 cubanos, más de 15.000 llegados desde 2021, atraídos por oportunidades de empleos y precios asequibles para las viviendas.



The Nevada Independent recoge como ejemplo el testimonio de Dennis Martínez Miranda, un cubano que encontró en Las Vegas la oportunidad de emprender. Llegó a EE UU a principios de la década de 2010, e inicialmente se instaló en Miami, como tantos otros naturales de la Isla. En Las Vegas conoció a sus actuales socios y pudo abrir su propio restaurante. Hoy, este cocinero de 47 años dirige tres locales de la cadena Cubanidad 1885, que incluso ha hecho catering para el equipo de fútbol americano Las Vegas Raiders.

“Fue un reto, pero de verdad una oportunidad para prosperar, como decimos los cubanos”, contó Martínez Miranda. Añadió que conoce muchos otros negocios cubanos locales que también están prosperando y que le ha complacido descubrir que Las Vegas es tan acogedora como Miami. “Me ha sorprendido”, dijo. “Ha habido mucha comunidad cubana aquí”.

Según las estimaciones de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense de 2024, el área metropolitana de Las Vegas tenía 25.776 residentes nacidos en Cuba.

The Nevada Independent también menciona la Cámara de Comercio Latina de Nevada, fundada en 1976 por el empresario cubano Otto Mérida. El actual presidente de la cámara es Peter Guzmán, quien también emigró de Cuba cuando tan solo era un niño. “Lo que espero para los próximos 50 años en la Cámara Latina es seguir impulsando una vida digna para todos los latinos, para todos los inmigrantes, para ayudarlos a alcanzar el sueño americano”, dijo en una celebración reciente de esa institución.



Tras el cierre de los casinos de La Habana después de 1959, cientos de personas que trabajaban en ellos –crupieres, cantantes, cocineros– emigraron a Las Vegas, según recuerda el Mob Museum de esa ciudad. Según las estimaciones de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense (ACS) de 2024, el área metropolitana de Las Vegas tenía 25.776 residentes nacidos en Cuba.

La actual ola migratoria cubana, que se disparó a finales de 2021, ha superado en magnitud los éxodos del Mariel, en 1980, y el de los balseros, en 1994. Según un análisis de la organización Washington Office on Latin America (Wola), unos 425.000 cubanos llegaron a EE UU durante los años fiscales 2022 y 2023, a los que se sumaron otros 36.000 que solicitaron asilo en México entre enero de 2022 y noviembre de 2023.

Desde enero de 2025, el endurecimiento de las políticas migratorias de la Administración de Donald Trump ha cerrado las principales vías de entrada de los cubanos a EE UU, con la cancelación del parole humanitario y de las citas mediante CBP One.


La profunda crisis que atraviesa la Isla, sin embargo, sigue empujando a muchos cubanos a huir del país. Según datos oficiales del propio Gobierno, casi un cuarto de millón de cubanos emigró en 2025. Aunque todavía no hay cifras actualizadas de 2026, la persistencia de la crisis económica, la más grave desde 1959, hace prever que continúe empeorando el descenso demográfico.



Agencies/ 14ymedio/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
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CUBA PRODUCE menos electricidad hoy que hace 20 años. Apagones. PHOTOS. * CUBA PRODUCES less electricity today than it did 20 years ago. Blackouts. PHOTOS.

Los partes diarios evitan contar el tamaño real de la catástrofe. / 14ymedio

CUBA PRODUCE menos electricidad hoy que hace 20 años. Apagones. PHOTOS.

La generación y el consumo cayeron un 33% en el último quinquenio, contribuyendo a la parálisis de la economía nacional, mientras el país vive al ritmo de los apagones. Los partes diarios evitan contar el tamaño real de la catástrofe.


LA HABANA
– Una fábrica que deja de producir, un hotel sin huéspedes y una vivienda donde ya no reside la mitad de la familia tienen algo en común: consumen menos electricidad. Cuba lleva años perdiendo industrias, turistas y habitantes, por lo que debería tener un amplio superávit de energía eléctrica. Sin embargo, ocurre todo lo contrario.



Hoy el país genera menos energía que hace 20 años. En 2006, las centrales termoeléctricas produjeron 15.511 gigavatios-hora (GWh): en 2015, se alcanzaron los 20.000 GWh gracias a la expansión de la “generación distribuida” con plantas alimentadas con diésel o fueloil. Cinco años después, empezó el declive y, en 2025, el consumo cayó a 14.100 GWh, cuando aún la Isla recibía petróleo de Venezuela. Los datos de 2026 solo podrán ser peores.

Pese a consumir mucho menos por los efectos de la parálisis económica, los cubanos sufren más apagones que nunca y esta tendencia se agrava semana tras semana, con cortes de luz de varios días seguidos en todo el país.

Con una capacidad instalada situada entre 6.600 y 7.200 megavatios (MW), Cuba dispone de mucha más energía de la que necesita, hasta dos veces más que la demanda de poco más de 3.000 MW en horarios pico. Teóricamente. La realidad es muy diferente, ya que las termoeléctricas, casi todas alimentadas con petróleo nacional, son obsoletas y sufren averías por falta de mantenimiento durante décadas.



Las viviendas se han convertido así en el principal destino de la electricidad facturada, mientras la actividad económica afronta una contracción sin precedentes
El derrumbe de la capacidad de generación por fallos técnicos o falta de combustible ha tenido un efecto sobre la demanda. Si Cuba necesitara hoy los 3.500 megavatios (MW) que las autoridades identificaban como niveles históricos de máxima demanda, el déficit sería mucho mayor. Con los apenas 920 MW de disponibilidad previstos por la UNE para este 18 de octubre, faltarían 2.580 MW, en lugar de los 1.880 anunciados. Es decir, el déficit sería un 37% superior. La comparación revela hasta qué punto la contracción de la demanda contribuye a disimular el deterioro de la capacidad de generación.

En 2019, el consumo eléctrico por habitante rondaba los 1.541 kilovatios hora anuales. Cinco años después había disminuido a 1.435, una caída cercana al 7%. Es decir, no solo se redujo el número de consumidores: también descendió la electricidad utilizada por persona.


Hay otro dato que permite comprender la transformación del sistema eléctrico cubano. Según el informe Electricidad en Cuba. Indicadores seleccionados 2024, de la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei), los consumidores residenciales utilizaron 8.843 GWh durante aquel año. Esto representa aproximadamente el 63% de toda la electricidad facturada en el país, que ascendió a 13.985 GWh. Las entidades estatales, en cambio, consumieron 4.570 GWh, menos de un tercio de ese total.

Las viviendas se han convertido así en el principal destino de la electricidad facturada, mientras la actividad económica afronta una contracción sin precedentes. La distribución no demuestra por sí sola cuánto ha caído el consumo industrial, pero plantea una pregunta: ¿qué proporción de la energía que antes utilizaban las fábricas ha desaparecido junto con su producción?

Según la Onei, Cuba produjo 20.837 GWh en 2018, su mejor año, mientras que en 2025 la generación nacional había descendido a 14.100, una pérdida del 32%
Los datos manufactureros ofrecen algunas pistas. Según las estadísticas oficiales, numerosos productos industriales registraron desplomes de entre el 65% y el 98% entre 2021 y 2025. Una cementera paralizada deja de consumir electricidad, pero también deja de fabricar el cemento necesario para construir viviendas. Una industria alimentaria cerrada reduce su factura eléctrica, aunque agrava la escasez en los mercados. En estos casos, la disminución del consumo energético no constituye una ganancia de eficiencia, sino una señal clara de menor actividad productiva.



La situación se ha agravado con las limitaciones administrativas. Desde finales de 2025, el Gobierno extendió los planes obligatorios de ahorro al sector privado. En marzo de 2026,más de 110.000 entidades ya habían recibido notificaciones sobre sus límites de consumo. De ese modo, las estadísticas pueden registrar una demanda contenida precisamente porque las empresas tienen prohibido utilizar toda la electricidad que necesitan.

El otro lado de la ecuación es todavía más preocupante. Según la Onei, Cuba produjo 20.837 GWh en 2018, su mejor año, mientras que en 2025 la generación nacional había descendido a 14.100, una pérdida del 32%.

Y hay otra dificultad: una central puede disponer de una potencia nominal elevada y producir muy poca energía a lo largo del año si permanece continuamente averiada. Los megavatios que anuncia la UNE para la hora pico no revelan cuántos gigavatios hora consigue entregar efectivamente a lo largo de los meses.

Para evaluar la crisis cubana no basta con conocer el déficit máximo anunciado cada día.

La generación distribuida ilustra el problema. Según las estadísticas oficiales, los grupos electrógenos produjeron más de 5.900 GWh en 2021 y apenas 2.095 en 2024. La caída supera el 64%, debido al deterioro de equipos y a las restricciones de combustible, cuando el régimen revendía en el mercado internacional una parte del crudo que le regalaba Venezuela. El sistema ha perdido así uno de sus principales respaldos precisamente cuando las grandes termoeléctricas atraviesan frecuentes interrupciones por averías.

Los partes diarios evitan contar el tamaño real de la catástrofe. Si un país necesita 3.500 MW y dispone de 2.000, presenta un déficit de 1.500 MW, pero puede cubrir el 57% de su demanda. Si posteriormente necesita solo 2.500 MW y dispone de 1.000, el déficit continúa siendo de 1.500 MW, aunque ahora apenas puede atender el 40%. El número de megavatios faltantes es idéntico, pero el deterioro del suministro resulta mucho mayor.



Por eso, para evaluar la crisis cubana no basta con conocer el déficit máximo anunciado cada día. Hacen falta series públicas y comparables de electricidad realmente entregada, consumo por sectores y energía que dejó de suministrarse por las interrupciones.

La pregunta decisiva no es únicamente cuánta electricidad ha dejado de consumir Cuba, sino cuánta habría consumido si sus fábricas, hoteles, sistemas de alumbrado público, comercios y hogares hubieran podido funcionar normalmente. Sin esa respuesta, resulta imposible distinguir qué parte de la caída corresponde al hundimiento económico y cuál a la propia escasez eléctrica.

Entre 2019 y 2024, cerca del 40% de la inversión nacional se concentró en hoteles, restaurantes y actividades inmobiliarias vinculadas al turismo.

Las sanciones estadounidenses y la pérdida de suministros petroleros de los aliados tradicionales han agravado la crisis, pero no explican por sí solas el desplome de la generación. Las principales termoeléctricas cubanas fueron adaptadas para consumir crudo nacional, cuya producción, según el propio ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, se mantiene estable. El problema es que esas instalaciones, envejecidas y sometidas a un combustible altamente corrosivo, necesitan inversiones y mantenimientos que durante años quedaron relegados.



Entre 2019 y 2024, cerca del 40% de la inversión nacional se concentró en hoteles, restaurantes y actividades inmobiliarias vinculadas al turismo. Solo en 2020, ese sector absorbió el 47,6% de las inversiones, frente al 9,4% destinado conjuntamente a electricidad, gas y agua.

La paradoja se completa con las importaciones de combustible desde Estados Unidos. En julio de 2026, las exportaciones estadounidenses a Cuba alcanzaron el récord de 3.222.000 barriles, principalmente diésel y gasolina, un volumen superior al promedio diario de los suministros venezolanos en algunas etapas de la alianza entre Fidel Castro y Hugo Chávez. Y en agosto volvió a batirse el récord, con 74,86 millones de dólares, un 22,4% más que en julio.

Aunque esos derivados, importados principalmente para el sector privado, no pueden sustituir al crudo utilizado por las termoeléctricas, las cifras revelan que el combustible continúa entrando a la Isla en cantidades extraordinarias. Lo que sigue sin aclararse es quién recibe realmente esos cargamentos, cómo se distribuyen y qué proporción termina contribuyendo al funcionamiento de la economía y del sistema eléctrico.



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SIETE equipos de bombeo rotos y apagones: la combinación que deja a los pinareños sin agua ‘más de 80 días’. PHOTOS. * SEVEN broken pumping units and power outages: the combination that leaves the people of Pinar del Río without water for ‘more than 80 days.’ PHOTOS.

‘Muchas explicaciones, pocas soluciones y mucho sufrimiento de las personas’, denuncian decenas de afectados en Pinar del Río. FacebookXWhatsApp

SIETE equipos de bombeo rotos y apagones: la combinación que deja a los pinareños sin agua ‘más de 80 días’. PHOTOS.

DIARIO DE CUBA-
La rotura de siete equipos de bombeo a la vez, sumada a los prolongados apagones diarios, provoca una situación “tensa” con el abasto de agua en la provincia Pinar del Río, según el jefe de Operaciones de la Unidad Empresarial de Base de Acueducto y Alcantarillado del municipio Pinar del Río, Roberto Capote Amador. El adjetivo resulta eufemístico ante la realidad que describen los afectados: entre 67 y más de tres meses sin suministro de agua.


“Se mantiene la situación con el abasto de agua a la ciudad de Pinar del Río muy tensa. Se mantienen aún los mismos equipos rotos: dos en la conductora de 20 (pulgadas), tres en la conductora de 30 y dos en la conductora de 36”, dijo Capote Amador a la emisora estatal pinareña Radio Guamá.

Sobre la última conductora, el funcionario informó que “se le suprimieron algunos salideros en días recientes”.

En el caso de la conductora de 20 pulgadas, a la afectación provocada por las averías agregó los cortes de electricidad. Afirmó que, en la zona donde está ubicada, el servicio eléctrico se interrumpió “de 4:00 de la tarde hasta el otro día a las 8:30 de la mañana, al igual que en la conductora de 30”, durante dos días.


Asimismo, calificó de “muy crítica” la situación de la zona denominada Anillo 1, donde “prácticamente no se bombea por la falta de energía”. Allí, según Capote Amador, hay “un nivel de agua que se les podría dar a algunas zonas, pero no se ha podido por la situación de la corriente”.

Capote Amador también informó de una avería en la salida de la presa Guamá y admitió que la ciudad está “prácticamente desabastecida”.

Aunque las roturas de los equipos de bombeo se remontan a varios meses atrás y los apagones comenzaron a formar parte de la vida cotidiana de los cubanos hace al menos cinco años, el funcionario no ofreció ninguna solución al prolongado desabastecimiento de agua durante la entrevista.




“En resumen, hoy se mantiene la situación, muy crítica, muy desventajosa. Estamos esperando alguna respuesta, a ver si va a tener alguna mejoría la situación eléctrica. No sabemos todavía si se incorpora algún equipo de bombeo. Esperemos a ver si hay alguna otra solución que pueda darse en cuanto a estos aspectos que mencionamos anteriormente, para ver si nosotros podemos mejorar un poquito la situación del abasto de agua a la ciudad de Pinar del Río”, dijo.

Sobre el empleo de camiones cisterna para aliviar la situación, afirmó que el combustible solo alcanza para enviar agua a hospitales que tienen dificultades con el suministro. Mencionó el Hospital Pediátrico, los hogares de ancianos y el Hospital Psiquiátrico, entre otros centros.


Las reacciones de decenas de usuarios en la página de Facebook de Radio Guamá evidencian la gravedad de la situación y el hartazgo de los afectados ante la falta de soluciones.

“Ya es una burla para el pueblo de Pinar del Río, 80 días sin agua. Es una barbaridad lo que están haciendo”, criticó una forista. Otra aseguró que su zona llevaba la misma cantidad de días sin suministro, mientras una tercera dijo que, en su caso, eran 67.

“Mejor no digan más lo que todo el pueblo sabe y sufre. Debían publicar soluciones que nos den tranquilidad bajo tantas necesidades a las que nos enfrentamos día a día. Después de 52 horas sin corriente la pusieron una hora”, dijo la tercera usuaria y señaló que “sin corriente vives, pero sin agua no hay vida”.


Otros usuarios aseguraron que la zona alta del Hospital Pediátrico lleva “más de tres meses” sin recibir agua.

Aunque Capote Amador justificó la falta de camiones cisterna para abastecer de agua a la población con la escasez de combustible, varios usuarios sostuvieron que los choferes de esos camiones cobran hasta 17.000 pesos por llevar agua a las zonas afectadas.



Es el caso de la denominada zona alta B, donde los residentes llevan más de dos meses sin recibir agua y “pagando dos pipas al mes de hasta 17.000 pesos cada una”, según la usuaria Zoe Rodríguez.


Varios usuarios dijeron conocer la situación descrita por Capote Amador y exigieron soluciones.

“Lo que se necesita es saber qué van a hacer”; “Estamos hartos de explicaciones, necesitamos soluciones, las explicaciones no llenan los tanques”; “Nosotros los afectados necesitamos soluciones. No más explicaciones que son archiconocidas”; “Muchas explicaciones, pocas soluciones y mucho sufrimiento de las personas, esa es la única realidad”, escribieron varios afectados.

Un análisis de DIARIO DE CUBA basado en datos publicados por la estatal Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) mostró en agosto que, entre 2014 y 2024, el Estado cubano destinó entre dos y cinco veces más recursos cada año a las actividades asociadas al sector turístico que al suministro de electricidad, gas y agua.


El 29 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva mediante la cual amenazó con aranceles a los países que suministren combustible al régimen cubano. La orden se ha convertido en el principal chivo expiatorio de La Habana para los apagones.

Sin embargo, en el verano de 2025, cuando el país vivía apagones interminables, al menos nueve embarques de crudo despachados por PDVSA con destino Cuba nunca llegaron a sus puertos, como mostró una investigación de DIARIO DE CUBA y medios de Venezuela y Panamá.

Ni el régimen de Cuba ni el de Venezuela han explicado qué ocurrió con esos envíos.



Agencies/ DDC/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
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