LA CIA ACTUA EN CUBA para crear fisuras en la cúpula del poder y desbancar al sector duro. Inteligencia. * The CIA is operating in Cuba to create rifts within the power elite and oust the hardline faction. Intelligence. PHOTOS.

LA CIA ACTUA EN CUBA para crear fisuras en la cúpula del poder y desbancar al sector duro. Inteligencia.

‘The New York Times’ asegura que los servicios secretos de EE UU “rastrean los flujos de dinero secreto de los líderes” del país.


MADRID- LA HABANA- La CIA tiene un grupo operativo en Cuba centrado en romper la unidad de la cúpula de poder para que los más pragmáticos se impongan a los ortodoxos, según revela este jueves el diario The New York Times, que cita fuentes próximas al grupo. La información llega dos días después de que Politico publicara, este martes, que EE UU ha incrementado el personal de inteligencia en la Isla, mermado en los últimos años tras salir a la luz el síndrome de La Habana.



El diario neoyorkino recuerda que ya en 1960 hubo un grupo operativo en Cuba que supervisó la invasión de bahía de Cochinos y subraya que en esta ocasión los planes no tienen nada que ver. El mandato se limita a crear fisuras en la élite para que los más activos “antiimperialistas” dejen el poder y sean reemplazados por los que están más dispuestos a aceptar las exigencias del presidente Donald Trump. Más que una novedad, supone otra confirmación de una idea plasmada desde principios de año: la búsqueda de una Delcy cubana.

Según las fuentes del Times, “la creación del grupo operativo le permitirá a la agencia dirigir rápidamente más recursos económicos, humanos y técnicos hacia Cuba”. Para ello, está incorporando a personal cuya función es reclutar y organizar a espías, analistas de inteligencia y oficiales expertos tanto en operaciones de influencia encubierta como en ciberoperaciones.



Para ello, está incorporando a personal cuya función es reclutar y organizar a espías, analistas de inteligencia y oficiales expertos tanto en operaciones de influencia encubierta como en ciberoperaciones
El diario cuenta que en la actualidad, el equipo de la CIA no tiene aliados locales organizados ni puede “habilitar operativos letales”, aunque recuerda que esas órdenes podrían ser alteradas en cualquier momento por decisión presidencial.

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La agencia rechazó hacer comentarios al respecto, aunque según las fuentes, la creación de este grupo es la constatación de que hay voluntad de priorizar el cambio en Cuba. Esa intención está declarada en el más reciente Marco Nacional de Prioridades de Inteligencia (NIPF), que sitúa a la Isla en el nivel 1, junto a China, Irán y Rusia.



La información sostiene que la inteligencia estadounidense lamentaba la falta de información actualizada que disponía de la Isla, derivada de estos últimos años con presencia en el terreno. Ahora, los oficiales podrán conocer mejor no solo de las capacidades militares cubanas –incluyendo los satélites y otras tecnologías–, también de “las actividades de los líderes y otros miembros de la élite política, en particular, mediante el rastreo de los secretos flujos de dinero y acuerdos comerciales”. Los estrategas consideran que filtrar esa información a la prensa podría servir para presionar a los propios afectados y para influir en la opinión pública.

El texto repasa también la caída de la presencia de la CIA en la Isla, donde durante muchos años funcionó de manera activa tanto contra el régimen como, por el contrario, mediador con Washington. De hecho, en 2015 –recuerda–, su entonces director, John O. Brennan, viajó a La Habana y se reunió con varios altos funcionarios, incluyendo al hijo del presidente, Alejandro Castro, para aumentar la cooperación en inteligencia, debido a las altas capacidades que el directivo atribuía a los cubanos.

La intención era lograr una colaboración más activa para hacer frente al narcotráfico y el terrorismo, pero la desconfianza acabó dando al traste con esa vía.



La intención era lograr una colaboración más activa para hacer frente al narcotráfico y el terrorismo, pero la desconfianza acabó dando al traste con esa vía
En mayo de este año, John Ratcliffe, director de la agencia en este mandato de Trump, fue quien viajó a La Habana, donde se reunió con su homologo, el general Ramón Romero Curbelo, y con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y conocido como El Cangrejo, que se ha desempeñado como interlocutor entre las partes. Según el Times, Ratcliffe dijo a su contraparte cubana que la CIA los considera adversarios dignos y posibles socios futuros, pero que el tiempo corre en su contra si no llegan a los acuerdos que Trump ordena.

El diario mantiene también la tesis de que en el Gobierno estadounidense están los partidarios de un acuerdo y los de la vía más dura. Sobre estos últimos, afirma que “todavía creen que, con el tiempo, el Gobierno dedicará la atención y los recursos necesarios para derribar” al régimen, pero “ahora reconocen en privado que es probable que esto ocurra solo una vez que la guerra en Irán haya concluido finalmente”. Una opinión que contrasta con la de uno de los consultados por Politico, que dijo todo lo contrario: “Irán no necesita ser resuelto antes de ir a Cuba”.



Agencies/ 14yMedio/ Internet Photos/ CUBA(HOY)/ Arnoldo Varona
THE CUBAN HISTORY, HOLLYWOOD.

EL REY DEL AZUCAR HA MUERTO: Alfonso Fanjul y el carácter del cubano. Obituario. * THE SUGAR KING IS DEAD: Alfonso Fanjul and the Cuban character. Obituary. PHOTOS.

No luchó con un fusil, sino con la herramienta que mejor conocía: el capital y la influencia construidos con sus propias manos. / Redes Sociales

EL REY DEL AZUCAR HA MUERTO: Alfonso Fanjul y el carácter del cubano. Obituario.

El empresario convirtió el despojo del exilio en un imperio y dejó como legado la capacidad de los cubanos para reconstruirse lejos de su país . No luchó con un fusil, sino con la herramienta que mejor conocía: el capital y la influencia construidos con sus propias manos.


MADRID- Alfonso Fanjul recordaba con total claridad aquel día en que su mundo se desmoronó. Estaba sentado en la oficina familiar de La Habana, bloc amarillo y lápiz en mano, cuando los hombres de Fidel Castro entraron a discutir el destino de la empresa. Se sentaron con los abogados, hablaron un rato, y entonces el líder de la delegación tomó una ametralladora, la puso sobre la mesa, señaló el mapa donde estaban marcadas las propiedades de la familia y sentenció: “Vamos a desmantelarlo todo”. Fanjul tenía apenas 22 años. Acababa de graduarse de Fordham University, listo para heredar un imperio de diez ingenios azucareros, tres destilerías y propiedades repartidas por toda la Isla. En cambio, heredó el exilio.



Su historia, contada así, en frío, podría parecer excepcional. Y en cierto sentido lo fue: pocos cubanos terminaron construyendo una de las mayores fortunas azucareras del planeta. Pero en su esencia, la historia de Fanjul es la historia de decenas de miles de cubanos que en 1959 y en los años siguientes vieron cómo el trabajo de generaciones –una casa, un negocio, una finca, un taller– se esfumaba de la noche a la mañana bajo el mismo argumento: la revolución lo reclamaba todo. Lo que distingue a Fanjul no es haber perdido más que otros, sino haber demostrado, con la contundencia de seis décadas de éxito, que aquella confiscación tuvo un límite que ni las ametralladoras pudieron cruzar.

Le quitaron las tierras, los ingenios, las mansiones pero no pudieron confiscarle los conocimientos. La familia Fanjul llevaba en Cuba desde mediados del siglo XIX, cuando un pequeño núcleo de labriegos de origen asturiano se propuso extraer azúcar de la caña. Un siglo de oficio, de ensayo y error, de saber leer una cosecha y negociar un préstamo, no cabía en ningún decreto de expropiación. Ese saber viajó con Alfonso Fanjul a Florida, y con apenas 640.000 dólares reunidos entre varios exiliados, volvió a levantar un ingenio junto al lago Okeechobee, en el condado de Palm Beach. Con sus tres hermanos, fundaron Florida Crystals y empezaron de cero, pero no partían de la nada: partían de generaciones de olfato empresarial que ningún régimen puede nacionalizar.



El talento disperso por el mundo en la diáspora cubana, forjado muchas veces en el exilio y contra toda adversidad, sigue siendo un capital intacto, a la espera de un país donde volver a invertirse.

Con esa reconstrucción llegó también la riqueza, y con la riqueza, la posibilidad de financiar sueños propios y ajenos. Durante décadas, Fanjul fue uno de los principales sostenes económicos del movimiento anticastrista en el exilio, canalizando recursos hacia organizaciones y causas que buscaban presionar al régimen de La Habana. No luchó con un fusil, sino con la herramienta que mejor conocía: el capital y la influencia construidos con sus propias manos.

Fue, sobre todo, un hombre pragmático. Ese pragmatismo lo llevó, ya en la última etapa de su vida, a explorar una eventual apertura hacia Cuba, una postura que generó incomodidad y hasta rupturas con parte de la comunidad exiliada más beligerante. El pragmatismo, por definición, no se guía por el sentimentalismo, y eso –como toda decisión que prioriza el cálculo sobre la nostalgia– genera incomprensiones. Pero también es, probablemente, la misma cualidad que le permitió no quedarse paralizado por la pérdida y construir, en cambio, algo nuevo.

Ahí reside la lección más profunda de esta historia para la Cuba que viene. Fanjul no fue solo un empresario exitoso: fue una demostración viva de que el carácter del cubano –constructor, insaciable, amante de la prosperidad– sobrevive al despojo. La riqueza se puede confiscar; el instinto para crearla, no. Esa es precisamente la promesa que debería sostener a cualquier proyecto de reconstrucción nacional: que el talento disperso por el mundo en la diáspora cubana, forjado muchas veces en el exilio y contra toda adversidad, sigue siendo un capital intacto, a la espera de un país donde volver a invertirse.

Alfonso Fanjul murió a los 89 años, como mueren todos los hombres. Es el destino natural de cualquier vida, y en ese sentido su muerte no tiene nada de excepcional. Pero para los cubanos que todavía sueñan con una isla próspera, su partida es también un recordatorio: la Cuba que Alfonso Fanjul dejó atrás en 1959 sigue, seis décadas después, secuestrada por los mismos que un día pusieron una ametralladora sobre una mesa y decidieron desmantelarlo todo. El rey del azúcar ha muerto. Pero el carácter que lo hizo rey sigue vivo en cada cubano que insiste en construir un futuro mejor fuera de Cuba, mientras espera el día de poder hacerlo en casa.



Agencies/ 14yMedio/ Rolando Gallardo/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
THE CUBAN HISTORY, HOLLYWOOD.

RELACIONES CUBA- ESTADOS UNIDOS: EEUU pregunta por qué GAESA no usa sus 18.000 millones de dólares para aliviar la crisis en Cuba. * CUBA-U.S. RELATIONS: The U.S. asks why GAESA does not use its $18 billion to alleviate the crisis in Cuba. PHOTOS.

RELACIONES CUBA- ESTADOS UNIDOS: EEUU pregunta por qué GAESA no usa sus 18.000 millones de dólares para aliviar la crisis en Cuba.



El Departamento de Estado responsabiliza al régimen del colapso humanitario de la Isla y acusa a sus dirigentes de saquear los recursos del país mientras culpan al embargo.



WASHINGTON- El Gobierno de Estados Unidos intensificó esta semana su ofensiva contra el régimen cubano al poner el foco sobre el poder económico del conglomerado militar GAESA y responsabilizar a La Habana de la crisis humanitaria que atraviesa la Isla.

En una publicación de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Washington afirmó que la crisis económica cubana responde a “la incompetencia del régimen” y contrastó la situación de la población con la capacidad financiera del holding controlado por las Fuerzas Armadas.

Washington pone el foco en la fortuna de GAESA

“La crisis económica de Cuba, debida a la incompetencia del régimen, no es ningún misterio”, afirmó la Oficina para el Hemisferio Occidental.

El mensaje añade que, mientras los cubanos padecen apagones casi permanentes, infraestructuras deterioradas y escasez de productos básicos, GAESA “controla la mayor parte de la economía de la Isla y dispone de una reserva financiera de 18.000 millones de dólares”.

A continuación, plantea una pregunta que desde hace años formulan economistas, opositores y analistas independientes:

“¿Por qué no utiliza GAESA esos fondos para satisfacer las necesidades del pueblo cubano?”


Una investigación de El Nuevo Herald en agosto de 2025 destapó que el conglomerado militar cubano GAESA mantenía, en marzo de 2024, unos 18.000 millones de dólares en activos, de los cuales 14.500 millones estaban depositados en cuentas bancarias no identificadas. Los documentos contables a los que tuvo acceso mostraron que la empresa controlada por las Fuerzas Armadas no solo sobrevivió a las sanciones estadounidenses, sino que logró ingresos multimillonarios mientras Cuba ya sufría apagones, escasez de alimentos y colapso de servicios básicos.

Una crítica que comparten opositores y economistas

La activista Rosa María Payá reaccionó en X en la misma línea al mensaje de Washington.


Según afirmó, los cubanos enfrentan una “catástrofe humanitaria provocada por una dictadura que posee miles de millones de dólares en cuentas extranjeras” y defendió que solo una transición democrática permitirá superar la crisis que atraviesa el país.

En junio, tras el anuncio de las 176 medidas económicas promovidas por Miguel Díaz-Canel, el economista Emilio Morales sostuvo en DIARIO DE CUBA que las reformas respondían a la presión ejercida por la Administración de Donald Trump sobre las finanzas del régimen y no a una voluntad real de transformar la economía.

En el análisis, Morales argumentó que la mayor parte de las riquezas nacionales permanecen bajo control de GAESA, al que definió como el verdadero centro del poder económico de Cuba. A su juicio, el conglomerado militar ha concentrado durante años recursos estratégicos con una opacidad que ha dejado sin capacidad financiera al resto del Estado, mientras Díaz-Canel ha avalado ese modelo.


Para el economista, las reformas anunciadas por el gobernante no modifican esa estructura de poder y persiguen fundamentalmente ganar tiempo ante el incremento de las sanciones estadounidenses.

Antes, el también economista Pedro Monreal señaló a GAESA como el “Leviatán” militar que se enriquece mientras Cuba se empobrece. En un extenso análisis, advirtió que el conglomerado militar actúa como monopolio dolarizado y concentra inversiones que no se traducen en bienestar social.

“El asunto de GAESA reviste alta sensibilidad política porque el partido comunista necesita ‘normalizar’ un Leviatán corporativo militar como parte de la legitimación de su esquema de poder político. El asidero actual es la ‘economía de guerra’ (‘bloqueo’ hiperbolizado)”, consideró el analista.


“GAESA es una estructura monopolista controlada por militares que normaliza —con disímiles argumentos— la suplantación de entidades civiles, indicando una simbiosis de poder político y de militares ‘disfrazados’ de negociantes. ¿Necesita el bienestar social en Cuba el liderazgo de accionistas corporativos anónimos controlados por militares? Mi respuesta es un rotundo no”, zanjó Monreal.



El Departamento de Estado vuelve a responsabilizar al régimen

Las declaraciones sobre GAESA se suman a las realizadas por el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, quien respondió esta semana a las acusaciones de Miguel Díaz-Canel contra Washington.


El gobernante cubano responsabilizó a Estados Unidos de aplicar una política de “máxima asfixia económica” durante el acto oficial por el aniversario del asalto al cuartel Moncada el pasado 26 de julio.

En respuesta, Pigott afirmó que “la crisis humanitaria que estamos viendo en la Isla es un resultado directo del régimen cubano, su modelo económico que no funciona y su propia incompetencia”.

El portavoz retomó además una frase del secretario de Estado, Marco Rubio, al señalar que “lo único peor que un comunista es un comunista incompetente, y ese es el régimen que estamos viendo en Cuba”, añadió.

Washington acusa a La Habana de desviar los recursos del país

Pigott rechazó la narrativa oficial que atribuye el deterioro económico exclusivamente al embargo estadounidense.

Según explicó, las sanciones mantienen desde hace años excepciones para permitir la exportación de alimentos y medicinas hacia Cuba y sostuvo que el verdadero problema radica en la gestión del régimen.

En ese sentido, acusó a las autoridades cubanas de dedicarse a “saquear los recursos del pueblo cubano para llenar sus propios bolsillos”.

El portavoz recordó además que Estados Unidos anunció en mayo un programa de hasta 100 millones de dólares en ayuda humanitaria, distribuido a través de la Iglesia Católica, Cáritas Cuba y organizaciones no gubernamentales, evitando que los recursos pasen por las instituciones estatales.

El primer envío de ese programa —18 toneladas de alimentos e insumos de higiene— salió de Miami el pasado 21 de julio con destino a Cuba, parte del cual ya ha sido entregado.



Agencies/ DDC/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
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