¿Qué es el I-220A y por qué no es un parole? Lo que deben saber los cubanos sobre la Ley de Ajuste. Actualidad. PHOTOS. * WHAT IS THE I-220A, and why is it not a “parole”? What Cubans need to know about the Adjustment Act. Current Events. PHOTOS.

¿Qué es el I-220A y por qué no es un parole? Lo que deben saber los cubanos sobre la Ley de Ajuste. Actualidad. PHOTOS.

CIBERCUBA– Si cruzaste la frontera y saliste de la custodia de inmigración con un papel llamado I-220A, probablemente te han dicho que «tienes parole» o, al revés, que ese documento «no sirve para nada». Ninguna de las dos cosas es exacta.


El I-220A es una orden de liberación bajo palabra (Order of Release on Recognizance, en inglés): te permite esperar en libertad tu proceso migratorio, pero con condiciones, y no es lo mismo que un parole humanitario.

La diferencia no es un tecnicismo.

La Ley de Ajuste Cubano exige haber sido «inspeccionado y admitido o recibido en parole» en Estados Unidos, y la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA, por sus siglas en inglés) ha decidido que la liberación bajo palabra no cumple ese requisito.

Por eso muchos cubanos con I-220A no reúnen, solo con ese documento, las condiciones para obtener la residencia por esa vía, aunque puedan presentar una solicitud si consideran que cumplen los requisitos por otras circunstancias.


En esta guía te explicamos qué es el I-220A, en qué se diferencia del I-220B y del parole, en qué punto está la batalla legal a fecha de este martes 20 de octubre y qué obligaciones tienes mientras tanto.

¿Qué es exactamente el I-220A?

El I-220A es un formulario de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) titulado «Order of Release on Recognizance».

El modelo oficial publicado por ICE indica que la liberación se concede «de acuerdo con la sección 236 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA)», que es la norma que regula el arresto y la detención de extranjeros mientras se decide su caso.

En la práctica, significa que el gobierno te dejó salir de la detención a cambio de tu compromiso de cumplir unas condiciones. Entre las que recoge el formulario están:

– Presentarte a toda audiencia o entrevista cuando ICE te lo indique.

– Entregarte para ser deportado si así se ordena.


– Inscribirte y cumplir con un programa de Alternativas a la Detención, si tu liberación depende de ello.

– No cambiar de lugar de residencia sin obtener antes permiso por escrito del oficial indicado en el documento.

– No violar leyes locales, estatales ni federales.

– Colaborar con ICE para obtener documentos de viaje si fueran necesarios.

Es decir, el I-220A no te da un estatus migratorio. Te deja en libertad mientras sigue abierto tu caso, normalmente ante una corte de inmigración.

I-220A, I-220B y parole: tres papeles distintos
Es fácil confundirlos porque los tres implican estar en Estados Unidos sin residencia. Pero responden a situaciones diferentes:

– I-220A (orden de liberación bajo palabra): se emite bajo la sección 236 de la INA a personas cuyo proceso todavía no ha terminado.


– I-220B (orden de supervisión): según el formulario oficial de ICE, se da a quien ya tiene una orden final de deportación que el gobierno no ha ejecutado en el plazo previsto por la ley. Obliga, entre otras cosas, a presentarse cada vez que ICE lo pida y a avisar por escrito de cualquier cambio de domicilio o de empleo 48 horas antes.

– Parole humanitario: se concede bajo la sección 212(d)(5) de la INA. Es un permiso para entrar o permanecer en el país por razones humanitarias o de beneficio público, y normalmente queda registrado en el formulario I-94.

El I-94 es el registro de llegada y salida del Departamento de Seguridad Nacional. Según la hoja informativa de CBP, puedes consultarlo e imprimirlo en el sitio oficial i94.cbp.dhs.gov.

El Manual de Políticas de USCIS menciona el I-94 entre las pruebas válidas de inspección, admisión o parole para pedir el ajuste de estatus.



¿Por qué el I-220A no sirve hoy para la Ley de Ajuste?
La decisión clave es Matter of Cabrera-Fernández, publicada por la BIA el 11 de septiembre de 2023.

La Junta concluyó que la liberación bajo palabra al amparo de la sección 236 es «legalmente distinta» del parole humanitario de la sección 212(d)(5).

Y añadió que los solicitantes de admisión liberados de esa forma «no son elegibles» para ajustar su estatus bajo la Ley de Ajuste Cubano.


La BIA mantuvo ese criterio en Matter of Roque-Izada, del 20 de junio de 2025.

Allí también rechazó cerrar un caso de deportación solo por la posibilidad de que USCIS conceda un parole en el futuro.

Las decisiones precedentes de la BIA son las que aplican los jueces de inmigración. Por eso, mientras no cambien o un tribunal federal no diga lo contrario, un I-220A por sí solo no abre la puerta a la residencia por la Ley de Ajuste.

En qué punto está la batalla legal
El debate sigue abierto en los tribunales federales.

En Matter of Q. Li, del 15 de mayo de 2025, la propia BIA sostuvo que quien es detenido al llegar al país queda bajo la sección 235(b) de la INA y que la única vía para liberarlo es el parole de la sección 212(d)(5).

Ese razonamiento abrió una nueva discusión sobre qué base legal tuvo realmente la liberación de muchos migrantes en la frontera.

El pasado 23 de febrero, el Tribunal de Apelaciones del Undécimo Circuito (que cubre Florida) anuló las decisiones de la BIA en dos casos de cubanos que pedían la Ley de Ajuste y los devolvió a la Junta para que los revise.

El tribunal señaló que el gobierno había cambiado de postura sobre la norma que regía la detención de esos migrantes y que los tribunales de apelaciones están divididos sobre el tema.

La resolución no estableció que todos los migrantes liberados con un I-220A hayan recibido parole.

Ese fallo no declaró que el I-220A sea un parole ni concedió la residencia a nadie. Solo ordenó que la BIA vuelva a estudiar esos casos.

En Miami, además, siguen abiertas demandas de cubanos con I-220A: el gobierno volvió a pedir que se desestime una de ellas, y no hay una decisión de fondo.

Desconfía de quien te prometa que puede «convertir» tu I-220A en parole a cambio de dinero.

¿Qué obligaciones tienes si tienes un I-220A?
Aunque el documento no te da estatus, incumplir sus condiciones puede empeorar mucho tu situación. Lo más importante:

– No faltes a ninguna cita de ICE ni audiencia en la corte. Presentarte cuando te citen es la primera condición del formulario.


– Pide permiso antes de mudarte. El formulario exige autorización escrita del oficial antes de cambiar de residencia. Además, debes cumplir por separado las obligaciones de notificar tu nueva dirección a USCIS y a la corte de inmigración, cuando correspondan, dentro de los plazos aplicables.

– Sigue tu caso en la corte. Con tu número A (el número de extranjero que aparece en tus papeles) puedes consultar fechas y estado en el sistema de información de casos de la EOIR, la oficina que dirige las cortes de inmigración.

– Cumple el programa de Alternativas a la Detención si te inscribieron en él.

¿Qué hacer ahora?
Revisa qué documento tienes. Mira el título del papel que te dieron al salir de la custodia y consulta tu I-94 en el sitio oficial de CBP. Si tienes un I-94 con parole, tu situación puede ser distinta a la de un I-220A.
Junta copias de todo: I-220A, citaciones, notificaciones de la corte, comprobantes de tus visitas a ICE y cualquier solicitud presentada, como asilo o permiso de trabajo.
Consulta con un abogado o representante acreditado. Cada caso es distinto: hay cubanos con I-220A que tienen un asilo pendiente, otros con una orden de deportación y otros con una apelación ante la BIA. Te puede servir lo que explicó una abogada sobre el I-220A con orden de deportación.

Infórmate sobre los requisitos de la Ley de Ajuste en nuestra guía paso a paso de la Ley de Ajuste Cubano, para saber qué te pedirían si algún día cambia tu situación.
Sigue las novedades judiciales en fuentes fiables. Un fallo favorable en un caso concreto no se aplica automáticamente a todos los cubanos con I-220A.



Aviso legal: este artículo ofrece información general con fines exclusivamente informativos y no constituye asesoría legal. Las leyes y políticas migratorias de EE.UU. cambian con frecuencia. Para evaluar tu caso concreto, consulta con un abogado de inmigración licenciado o un representante acreditado por el Departamento de Justicia.



Agencies/ CiberCuba/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
THE CUBAN HISTORY, HOLLYWOOD.

LAS VEGAS gana terreno como destino de la migración cubana en Estados Unidos. Migración. PHOTOS. * LAS VEGAS is gaining ground as a destination for Cuban migration in the United States. Migration. PHOTOS.

LAS VEGAS gana terreno como destino de la migración cubana en Estados Unidos. Migración. PHOTOS.

Nevada figura entre los estados que han ganado atractivo para los naturales de la Isla que buscan establecerse fuera de Florida. El área metropolitana de Las Vegas superaba los 25.000 residentes nacidos en Cuba en 2024, según estimaciones de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense (ACS).


MADRID- LAS VEGAS- Aunque Florida sigue siendo el principal destino de los cubanos que han llegado a EE UU por la frontera con México en los últimos años, muchos migrantes de la Isla eligen cada vez más otros estados, desde Louisville (Kentucky) hasta Odessa (Texas). Entre los nuevos destinos preferidos aparece Las Vegas, donde, según un reportaje publicado este lunes por The Nevada Independent, la comunidad cubana ha crecido con fuerza.



De acuerdo con datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) obtenidos por la agencia Associated Press (AP) y divulgados a mediados de septiembre, unos 539.000 de los 4,5 millones de migrantes liberados en EE UU tras cruzar la frontera con México entre octubre de 2018 y julio de 2025 eran cubanos. Según un análisis de estas cifras hecho por The Nevada Independent, 17.395 de esos cubanos declararon como destino Las Vegas, North Las Vegas o Henderson, en el sur de Nevada.

En total, los cubanos representan el 41% de todos los migrantes que declararon que irían a Nevada en los datos de la CBP. Y en Las Vegas, en particular, más de la mitad de los migrantes llegados eran naturales de la Isla.

Valerie Lacarte, analista del Migration Policy Institute, explicó al medio estadounidense que estas cifras no le sorprenden. Para la experta, han influido en este fenómeno los cambios en la política migratoria de EE UU en los últimos años, en particular el fin en 2017 de la política de “pies secos, pies mojados”, que permitía quedarse a todo cubano que pisara suelo estadounidense. Desde entonces, la puerta de entrada pasó de ser Florida a Centroamérica y México.

Unos 17.395 de esos cubanos declararon como destino Las Vegas, North Las Vegas o Henderson, en el sur de Nevada
Muchos de los recién llegados, añadió, no tienen vínculos con la diáspora de Miami y están más abiertos a buscar oportunidades en otros lugares. Algo parecido ocurre en Houston (Texas), donde pesa también el costo de la vida y la comunidad cubana ha crecido notablemente.



AP señala que los migrantes latinoamericanos buscaron mejores perspectivas laborales y más calidad de vida, a menudo en lugares con pequeñas comunidades ya establecidas de su país. En Louisville (Kentucky), por ejemplo, hay unos 30.000 cubanos, más de 15.000 llegados desde 2021, atraídos por oportunidades de empleos y precios asequibles para las viviendas.



The Nevada Independent recoge como ejemplo el testimonio de Dennis Martínez Miranda, un cubano que encontró en Las Vegas la oportunidad de emprender. Llegó a EE UU a principios de la década de 2010, e inicialmente se instaló en Miami, como tantos otros naturales de la Isla. En Las Vegas conoció a sus actuales socios y pudo abrir su propio restaurante. Hoy, este cocinero de 47 años dirige tres locales de la cadena Cubanidad 1885, que incluso ha hecho catering para el equipo de fútbol americano Las Vegas Raiders.

“Fue un reto, pero de verdad una oportunidad para prosperar, como decimos los cubanos”, contó Martínez Miranda. Añadió que conoce muchos otros negocios cubanos locales que también están prosperando y que le ha complacido descubrir que Las Vegas es tan acogedora como Miami. “Me ha sorprendido”, dijo. “Ha habido mucha comunidad cubana aquí”.

Según las estimaciones de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense de 2024, el área metropolitana de Las Vegas tenía 25.776 residentes nacidos en Cuba.

The Nevada Independent también menciona la Cámara de Comercio Latina de Nevada, fundada en 1976 por el empresario cubano Otto Mérida. El actual presidente de la cámara es Peter Guzmán, quien también emigró de Cuba cuando tan solo era un niño. “Lo que espero para los próximos 50 años en la Cámara Latina es seguir impulsando una vida digna para todos los latinos, para todos los inmigrantes, para ayudarlos a alcanzar el sueño americano”, dijo en una celebración reciente de esa institución.



Tras el cierre de los casinos de La Habana después de 1959, cientos de personas que trabajaban en ellos –crupieres, cantantes, cocineros– emigraron a Las Vegas, según recuerda el Mob Museum de esa ciudad. Según las estimaciones de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense (ACS) de 2024, el área metropolitana de Las Vegas tenía 25.776 residentes nacidos en Cuba.

La actual ola migratoria cubana, que se disparó a finales de 2021, ha superado en magnitud los éxodos del Mariel, en 1980, y el de los balseros, en 1994. Según un análisis de la organización Washington Office on Latin America (Wola), unos 425.000 cubanos llegaron a EE UU durante los años fiscales 2022 y 2023, a los que se sumaron otros 36.000 que solicitaron asilo en México entre enero de 2022 y noviembre de 2023.

Desde enero de 2025, el endurecimiento de las políticas migratorias de la Administración de Donald Trump ha cerrado las principales vías de entrada de los cubanos a EE UU, con la cancelación del parole humanitario y de las citas mediante CBP One.


La profunda crisis que atraviesa la Isla, sin embargo, sigue empujando a muchos cubanos a huir del país. Según datos oficiales del propio Gobierno, casi un cuarto de millón de cubanos emigró en 2025. Aunque todavía no hay cifras actualizadas de 2026, la persistencia de la crisis económica, la más grave desde 1959, hace prever que continúe empeorando el descenso demográfico.



Agencies/ 14ymedio/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
THE CUBAN HISORY, HOLLYWOOD.

CUBA PRODUCE menos electricidad hoy que hace 20 años. Apagones. PHOTOS. * CUBA PRODUCES less electricity today than it did 20 years ago. Blackouts. PHOTOS.

Los partes diarios evitan contar el tamaño real de la catástrofe. / 14ymedio

CUBA PRODUCE menos electricidad hoy que hace 20 años. Apagones. PHOTOS.

La generación y el consumo cayeron un 33% en el último quinquenio, contribuyendo a la parálisis de la economía nacional, mientras el país vive al ritmo de los apagones. Los partes diarios evitan contar el tamaño real de la catástrofe.


LA HABANA
– Una fábrica que deja de producir, un hotel sin huéspedes y una vivienda donde ya no reside la mitad de la familia tienen algo en común: consumen menos electricidad. Cuba lleva años perdiendo industrias, turistas y habitantes, por lo que debería tener un amplio superávit de energía eléctrica. Sin embargo, ocurre todo lo contrario.



Hoy el país genera menos energía que hace 20 años. En 2006, las centrales termoeléctricas produjeron 15.511 gigavatios-hora (GWh): en 2015, se alcanzaron los 20.000 GWh gracias a la expansión de la “generación distribuida” con plantas alimentadas con diésel o fueloil. Cinco años después, empezó el declive y, en 2025, el consumo cayó a 14.100 GWh, cuando aún la Isla recibía petróleo de Venezuela. Los datos de 2026 solo podrán ser peores.

Pese a consumir mucho menos por los efectos de la parálisis económica, los cubanos sufren más apagones que nunca y esta tendencia se agrava semana tras semana, con cortes de luz de varios días seguidos en todo el país.

Con una capacidad instalada situada entre 6.600 y 7.200 megavatios (MW), Cuba dispone de mucha más energía de la que necesita, hasta dos veces más que la demanda de poco más de 3.000 MW en horarios pico. Teóricamente. La realidad es muy diferente, ya que las termoeléctricas, casi todas alimentadas con petróleo nacional, son obsoletas y sufren averías por falta de mantenimiento durante décadas.



Las viviendas se han convertido así en el principal destino de la electricidad facturada, mientras la actividad económica afronta una contracción sin precedentes
El derrumbe de la capacidad de generación por fallos técnicos o falta de combustible ha tenido un efecto sobre la demanda. Si Cuba necesitara hoy los 3.500 megavatios (MW) que las autoridades identificaban como niveles históricos de máxima demanda, el déficit sería mucho mayor. Con los apenas 920 MW de disponibilidad previstos por la UNE para este 18 de octubre, faltarían 2.580 MW, en lugar de los 1.880 anunciados. Es decir, el déficit sería un 37% superior. La comparación revela hasta qué punto la contracción de la demanda contribuye a disimular el deterioro de la capacidad de generación.

En 2019, el consumo eléctrico por habitante rondaba los 1.541 kilovatios hora anuales. Cinco años después había disminuido a 1.435, una caída cercana al 7%. Es decir, no solo se redujo el número de consumidores: también descendió la electricidad utilizada por persona.


Hay otro dato que permite comprender la transformación del sistema eléctrico cubano. Según el informe Electricidad en Cuba. Indicadores seleccionados 2024, de la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei), los consumidores residenciales utilizaron 8.843 GWh durante aquel año. Esto representa aproximadamente el 63% de toda la electricidad facturada en el país, que ascendió a 13.985 GWh. Las entidades estatales, en cambio, consumieron 4.570 GWh, menos de un tercio de ese total.

Las viviendas se han convertido así en el principal destino de la electricidad facturada, mientras la actividad económica afronta una contracción sin precedentes. La distribución no demuestra por sí sola cuánto ha caído el consumo industrial, pero plantea una pregunta: ¿qué proporción de la energía que antes utilizaban las fábricas ha desaparecido junto con su producción?

Según la Onei, Cuba produjo 20.837 GWh en 2018, su mejor año, mientras que en 2025 la generación nacional había descendido a 14.100, una pérdida del 32%
Los datos manufactureros ofrecen algunas pistas. Según las estadísticas oficiales, numerosos productos industriales registraron desplomes de entre el 65% y el 98% entre 2021 y 2025. Una cementera paralizada deja de consumir electricidad, pero también deja de fabricar el cemento necesario para construir viviendas. Una industria alimentaria cerrada reduce su factura eléctrica, aunque agrava la escasez en los mercados. En estos casos, la disminución del consumo energético no constituye una ganancia de eficiencia, sino una señal clara de menor actividad productiva.



La situación se ha agravado con las limitaciones administrativas. Desde finales de 2025, el Gobierno extendió los planes obligatorios de ahorro al sector privado. En marzo de 2026,más de 110.000 entidades ya habían recibido notificaciones sobre sus límites de consumo. De ese modo, las estadísticas pueden registrar una demanda contenida precisamente porque las empresas tienen prohibido utilizar toda la electricidad que necesitan.

El otro lado de la ecuación es todavía más preocupante. Según la Onei, Cuba produjo 20.837 GWh en 2018, su mejor año, mientras que en 2025 la generación nacional había descendido a 14.100, una pérdida del 32%.

Y hay otra dificultad: una central puede disponer de una potencia nominal elevada y producir muy poca energía a lo largo del año si permanece continuamente averiada. Los megavatios que anuncia la UNE para la hora pico no revelan cuántos gigavatios hora consigue entregar efectivamente a lo largo de los meses.

Para evaluar la crisis cubana no basta con conocer el déficit máximo anunciado cada día.

La generación distribuida ilustra el problema. Según las estadísticas oficiales, los grupos electrógenos produjeron más de 5.900 GWh en 2021 y apenas 2.095 en 2024. La caída supera el 64%, debido al deterioro de equipos y a las restricciones de combustible, cuando el régimen revendía en el mercado internacional una parte del crudo que le regalaba Venezuela. El sistema ha perdido así uno de sus principales respaldos precisamente cuando las grandes termoeléctricas atraviesan frecuentes interrupciones por averías.

Los partes diarios evitan contar el tamaño real de la catástrofe. Si un país necesita 3.500 MW y dispone de 2.000, presenta un déficit de 1.500 MW, pero puede cubrir el 57% de su demanda. Si posteriormente necesita solo 2.500 MW y dispone de 1.000, el déficit continúa siendo de 1.500 MW, aunque ahora apenas puede atender el 40%. El número de megavatios faltantes es idéntico, pero el deterioro del suministro resulta mucho mayor.



Por eso, para evaluar la crisis cubana no basta con conocer el déficit máximo anunciado cada día. Hacen falta series públicas y comparables de electricidad realmente entregada, consumo por sectores y energía que dejó de suministrarse por las interrupciones.

La pregunta decisiva no es únicamente cuánta electricidad ha dejado de consumir Cuba, sino cuánta habría consumido si sus fábricas, hoteles, sistemas de alumbrado público, comercios y hogares hubieran podido funcionar normalmente. Sin esa respuesta, resulta imposible distinguir qué parte de la caída corresponde al hundimiento económico y cuál a la propia escasez eléctrica.

Entre 2019 y 2024, cerca del 40% de la inversión nacional se concentró en hoteles, restaurantes y actividades inmobiliarias vinculadas al turismo.

Las sanciones estadounidenses y la pérdida de suministros petroleros de los aliados tradicionales han agravado la crisis, pero no explican por sí solas el desplome de la generación. Las principales termoeléctricas cubanas fueron adaptadas para consumir crudo nacional, cuya producción, según el propio ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, se mantiene estable. El problema es que esas instalaciones, envejecidas y sometidas a un combustible altamente corrosivo, necesitan inversiones y mantenimientos que durante años quedaron relegados.



Entre 2019 y 2024, cerca del 40% de la inversión nacional se concentró en hoteles, restaurantes y actividades inmobiliarias vinculadas al turismo. Solo en 2020, ese sector absorbió el 47,6% de las inversiones, frente al 9,4% destinado conjuntamente a electricidad, gas y agua.

La paradoja se completa con las importaciones de combustible desde Estados Unidos. En julio de 2026, las exportaciones estadounidenses a Cuba alcanzaron el récord de 3.222.000 barriles, principalmente diésel y gasolina, un volumen superior al promedio diario de los suministros venezolanos en algunas etapas de la alianza entre Fidel Castro y Hugo Chávez. Y en agosto volvió a batirse el récord, con 74,86 millones de dólares, un 22,4% más que en julio.

Aunque esos derivados, importados principalmente para el sector privado, no pueden sustituir al crudo utilizado por las termoeléctricas, las cifras revelan que el combustible continúa entrando a la Isla en cantidades extraordinarias. Lo que sigue sin aclararse es quién recibe realmente esos cargamentos, cómo se distribuyen y qué proporción termina contribuyendo al funcionamiento de la economía y del sistema eléctrico.



Agencies/ 14yMedio/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
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