
Padre Alberto Reyes a la Virgen de la Caridad del Cobre: «En medio de tanta represión, ayúdanos a conservar el valor de decir la verdad»
Con motivo de la cercana fiesta de la Virgen de la Caridad del Cobre, el sacerdote Alberto Reyes Pías publicó este sábado en Facebook la entrega número 173 de su columna semanal «He estado pensando», titulada «He estado pensando en qué país pedirle a la Virgen», un texto estructurado como oración en el que recorre las grandes heridas de la Cuba actual y pide a la patrona que sostenga al pueblo en medio de la crisis.
El párroco de la iglesia de Esmeralda, en Camagüey, abre su reflexión reconociendo el lugar que ocupa la Virgen en la identidad nacional: «En el corazón de la mayoría de los cubanos, estén dentro o fuera de la isla, hay un sitio para la Virgen de la Caridad del Cobre, aquella cuya imagen llegó flotando a nuestras costas, aquella que al elegir su nombre para nosotros, nos ofreció una identidad como nación: ser hijos de la Caridad».
Desde esa premisa, Reyes Pías construye una súplica que atraviesa las realidades que azotan a la isla: escasez y pobreza, indiferencia institucional, violencia creciente, represión, deterioro educativo, emigración masiva, desintegración familiar, confusión moral e incertidumbre sobre el futuro del país.
El pasaje más directo políticamente interpela al régimen sin nombrarlo: «En medio de tanta represión, ayúdanos a conservar el valor de decir la verdad, de no hacer el juego a los que nos oprimen, de mostrar en todos los modos pacíficos posibles nuestra sed de libertad y nuestro deseo de ser dueños de nuestro presente y de nuestro futuro».
Sobre la crisis migratoria, que dejó en Cuba un saldo negativo de 245.264 personas en 2025, según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el sacerdote pide: «En medio de tanta emigración y separación familiar, ayúdanos para que nuestras familias distanciadas y rotas puedan encontrar el modo de volver a unirse».
La columna llega cuando la represión del régimen alcanza cifras récord. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos registró 1,949 acciones represivas en el primer semestre de 2026, mientras Prisoners Defenders contabilizó 1,327 presos políticos al cierre de julio, entre ellos menores de edad.
La entrega 173 se inscribe en una secuencia sostenida de columnas críticas que el sacerdote publica desde 2020. La semana anterior, en la entrega 172, Reyes había definido a quienes reprimen en Cuba como personas «incapaces de pensar por sí mismas», apoyándose en el pensamiento del teólogo Dietrich Bonhoeffer. A mediados de agosto, en la entrega 170, dirigió un mensaje directo a militares y agentes del Estado advirtiéndoles que «a un pueblo no se le puede encadenar para siempre». Y el 31 de julio, en la entrega 168, sostuvo que el grito del pueblo cubano «no es asistencial, es de cambio radical, es de fin de las cadenas».

Esa voz sostenida tiene un costo. En enero de 2026, la Seguridad del Estado citó a Reyes Pías junto al sacerdote Castor José Álvarez Devesa y les levantó un acta de advertencia bajo amenaza de procesamiento judicial por sus críticas públicas. A pesar de esa presión, el párroco no ha interrumpido su columna ni moderado su tono.
La reflexión de este sábado llega en los días previos a la festividad litúrgica del 8 de septiembre, fecha en que la Iglesia Católica celebra a la Virgen de la Caridad del Cobre.
Reyes Pías cierra su oración con una imagen de esperanza que contrasta con el presente que describe a lo largo del texto: «ayúdanos a confiar en que, cuando pase este tiempo de sombras y sufrimientos, vendrá sobre esta tierra un tiempo de primavera y de luz, un tiempo de más risas y menos lágrimas, un tiempo de más abundancia y menos precariedad, un tiempo de más justicia y menos miedo, un tiempo donde podamos vivir paz, en libertad y en verdad».

Agencies/ CiberCuba/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
THE CUBAN HISORY, HOLLYWOOD.









