
LLEGA A MIAMI Luis Manuel Otero Alcántara en exilio forzoso, luego de 11 días en paradero desconocido
El artista fue llevado por la policía política al Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana
WASHINGTON-LA HABANA– El artista y líder del Movimiento San Isidro (MSI) Luis Manuel Otero Alcántara, a quien la Seguridad del Estado tenía en paradero desconocido desde hace 11 días, llegó a Miami este sábado, un día después de que Estados Unidos le aprobara un permiso especial (parole) de viaje.
Los allegados del artista, tras conocer que el preso político había abordado un vuelo a Miami, recordaron a través de las redes a su nombre que durante este tiempo en la prisión de máxima seguridad de Guanajay, “Luis Manuel sobrevivió en un entorno que lo privó de su libertad por razones políticas, le impidió desarrollar plenamente su obra y lo alejó de las personas que ama”. Pero la represión del régimen no apagó las ganas de lucha de Otero Alcántara: “Hoy llega con el profundo deseo de volver a vivir, retomar sus proyectos creativos y continuar trabajando por la libertad de Cuba”.
También anunciaron que, a su llegada a Miami, el artista visitará la Ermita de la Caridad “para dejar una ofrenda de acción de gracias”. Otero Alcántara, precisaron, “trae consigo desde Cuba una Virgen rota. Como estamos muchos de nosotros. Como está Cuba. Es un gesto que invita a reunir los fragmentos, a recomponer lo que ha sido quebrado y a creer que todavía es posible sanar y recuperar un país secuestrado”.
Otero Alcántara fue llevado por la policía política al Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana en una escolta similar a la que brindaron a los opositores José Daniel Ferrer o a Luis Robles, “el joven de la pancarta”, ambos también excarcelados a cambio de aceptar el exilio.
La prensa oficial cubana no ha tardado en sacar la noticia de la salida del artista y en un texto, en el que lo define como “el mercenario que Washington viene a buscar”, asegura que Otero Alcántara tiene “un historial delictivo, no un historial de conciencia”, además de aclarar que “no es un opositor político ni un defensor de derechos humanos. Es un delincuente común, condenado por la justicia cubana tras cometer delitos tipificados en nuestras leyes: desacato, desórdenes públicos y ultraje a los símbolos de la Patria”.
En el caso de Otero Alcántara, detenido el 11 de julio de 2021, cumplió su sentencia el pasado 9 de julio
En el caso de Otero Alcántara, detenido el 11 de julio de 2021 –antes de que pudiera participar en las multitudinarias manifestaciones de aquel día– y condenado a cinco años por los delitos de ultraje a los símbolos patrios, desacato y desórdenes públicos, cumplió su sentencia el pasado 9 de julio. Sin embargo, para entonces, sus allegados no sabían dónde se encontraba.
Dos días antes, informaron que el artista había sido sacado de la prisión de máxima seguridad de Guanajay, en la provincia de Artemisa, sin destino conocido. El propio 9 de julio se comunicó con su amiga Anamely Ramos, historiadora del arte en el exilio y también miembro del MSI. Según publicó la propia activista en sus redes, Otero Alcántara la llamó “desde un celular de la Seguridad del Estado, número desconocido, y la llamada estaba en altavoz”.
A la pregunta de cómo estaba, el artista respondió “bien”, decía Ramos, “con ese tono que usamos para indicar que estamos bien dentro de la posible, dadas las circunstancias”. No pudo contestarle la segunda pregunta que se le hizo: “dónde estás”.
La activista explicó entonces que el parole solicitado para que Alcántara viajara a Estados Unidos “seguía en proceso” y que el artista estaría “en ese lugar desconocido hasta que se resuelva”. De acuerdo a un funcionario estadounidense que habló con 14ymedio bajo anonimato, con el confinamiento de Otero Alcántara tras cumplir su condena, el régimen de La Habana pretendía “poner la pelota en el terreno de Washington y hacer creer que el artista seguía detenido por la demora de la Administración de Trump”.

Su caso, junto al del rapero Maykel Castillo Osorbo, se convirtió en uno de los emblemas de la represión posterior al 11J.
Hace años ambos manifestaron su voluntad de aceptar “cárcel por exilio”, pero en ningún momento formaron parte de las excarcelaciones llevadas a cabo por el régimen
Precisamente a Castillo, tres días después de la excarcelación de Otero Alcántara, lo trasladaron a la prisión de Guanajay desde la de Kilo 8, en Pinar del Río, donde cumplía su sentencia, en su caso de nueve años.
A pesar de ser detenidos en momentos diferentes, y no el 4 de abril de 2021, fecha de los sucesos por los que el régimen los acusó –Osorbo, el 18 de mayo de ese mismo año–, ambos artistas cubanos comparten el mismo expediente fiscal, lo cual es una muestra más de la arbitrariedad de la Justicia revolucionaria.
Declarados presos de conciencia por diversas organizaciones internacionales, en estos años encarcelados ambos han sido acreedores de diversos reconocimientos por su lucha por los derechos humanos en Cuba. El más reciente, el Premio a la Democracia 2026 que otorga la Fundación Nacional para la Democracia (NED), el pasado junio.
De igual manera, han llevado a cabo diversas huelgas de hambre, en períodos distintos, y han denunciado las condiciones carcelarias en las que se encontraban. Hace años ya, ambos manifestaron su voluntad de aceptar el canje “cárcel por exilio”, pero en ningún momento formaron parte de las excarcelaciones llevadas a cabo por el régimen cubano merced a acuerdos con el Vaticano, una en enero de 2025, días antes de que finalizara la presidencia de Joe Biden, y otra el pasado marzo.

Agencies/ 14yMedio/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
THE CUBAN HISTORY, HOLLYWOOD.








